Todavía hay casas afectadas como parte de los estragos por la crecida del río Caroní. Las familias aún se mantienen en refugios, en su mayoría escuelas que debían iniciar clases este 1 de octubre, por lo que los refugiados recibieron orden de desalojo, pero sin respuesta de a dónde ir o alternativa de solución a su situación.

Este lunes se registró un conflicto entre familias refugiadas por ser afectados de las inundaciones en Ciudad Guayana, y representantes de las escuelas que durante tres meses fueron habilitadas como refugios temporales. Las clases debieron iniciar este 1 de octubre, por lo que debían desalojar, pero las viviendas de la mayoría de los que allí se refugiaron aún no están aptas para ser rehabitadas. 

El agua no termina de ceder, y gran parte de ella está estancada, lo que la hace un foco contaminante. De hecho, hay niños con erupciones en la piel, dengue, paludismo, neumonía, bronquitis y diarrea, según denunciaron los afectados.
 

 
Fuente perdió el rancho donde habitaba en el sector Campo Rojo de San Félix, a consecuencia de la crecida del río Caroní | Fotos William Urdaneta
 


Aseguraron que no pretenden quedarse permanentemente en las instituciones, pero en vista de las condiciones de sus inmuebles, exigen respuesta de las autoridades regionales y municipales sobre un plan de reubicación y reestructuración de viviendas. Hay quienes no solo perdieron algunos enseres, lo perdieron todo. 

“Tengo miedo de regresar a mi casa porque está llena de barro, esa casa viene de una cuneta de aguas negras que entra a la casa, a mi nieto le salió unas cosas en las manos y pasó toda la noche con una fiebre. No hemos tenido respuesta de ninguna clase, teníamos un poquito de comida mensual y un tanque que un señor de la Alcaldía se lo llevó, avisó cuando ya iba saliendo y ni tiempo dio de llenar una pimpina. Hay niños recién nacidos, con diarrea, asma, dengue, paludismo (...) tiene que llegar alguien que nos diga de una reubicación, pero no irnos para un charquero”, denunció Petra Vargas, refugiada de la Escuela Puerto Ayacucho en el sector Campo Rojo de San Félix. 

En dicha institución hay 28 familias refugiadas, pero además hay otras 15 familias afectadas que se refugiaron en casa de vecinos o amigos. 

Se quedó sin techo 

Yasmín Fuentes lo perdió todo. La crecida del río se llevó el rancho donde habitaba ella junto a otras cuatro personas. El año pasado, en época electoral, también sufrió por las inundaciones y el ahora gobernador Justo Noguera Pietri le aseguró una vivienda digna para que hoy no pasara por esto. Una vez más, todo fue una promesa. 

“Mi casa se cayó, el río se llevó todo y no he recibido respuesta ni del alcalde ni del gobernador. Les pido que me ayuden, cuando ellos quisieron votos el año pasado, yo fui una de las que voté por ellos, y ahora estoy en la calle con un niño, no tengo dónde vivir. En la Escuela Puerto Ayacucho nos mandan a sacar, no queremos prohibir las clases a los niños, pero para dónde yo me voy, es la respuesta que quiero (...) este año no le hemos visto la cara al gobernador, porque siempre mandan a la gente de Somos Venezuela”, señaló Fuentes. 

El Gobierno se desentiende 

Nidia Figuera asegura que en tres meses y medio no ha ido ni el gobernador ni el alcalde. 

     


28 familias refugiadas en la Escuela Puerto Ayacucho continúan con casas afectadas y les ordenaron desalojar la institución, sin una alternativa de reubicación. Otras 15 familias afectadas en Campo Rojo tampoco han recibido atención

“Mi nietica de 4 meses tiene dengue y neumonía, la otra de 6 meses tiene bronquitis, mi casa está llena de lodo, me la robaron, me la dejaron sin nada, perdí todo, no nos vamos a quedar con la escuela, pero tampoco es para que nos tiren a la calle porque somos seres humanos. Hay demasiadas familias y esto no puede ser así”, reclamó. 

“Mi hija estuvo al borde de la muerte y mis nietas también, y acá no vino nadie a prestar ayuda, los malandros aprovecharon que el río estaba crecido y se llevaron todo. ¿Dónde duermo con mis hijas? ¿En la calle?”, agregó. 

Jesús Álvarez, vecino del barrio Campo Rojo, se manifestó solidario con la situación de los afectados. “Queremos que vengan a solucionar el problema, los niños deben comenzar las clases y no queremos ningún enfrentamiento con nuestros vecinos”. 

La concejala del municipio Caroní Aida González denunció que la situación se repite en el resto de los refugios de Ciudad Guayana, donde ordenaron el desalojo sin un plan de reubicación para las familias, sabiendo que la contingencia se mantiene a la fecha.

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